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Emblema: Brasil 2014

El estado de ánimo

"En la situación en la que estamos nosotros hoy [peleando por no descender], como estamos llevando el torneo nosotros (*), hay partidos en los que el empate es beneficioso; porque vos no sólo arriesgás los tres puntos, arriesgás el estado de ánimo del equipo".

Juan José López
[Entrenador argentino]


(*) En Argentina el sistema de descenso es muy particular: se considera para ello el promedio de puntos conseguido de los últimos seis campeonatos (tres años – 114 partidos); un equipo puede pelear por el título y llegar a terminar segundo o tercero en el torneo y (si los anteriores años fueron malos) descender. [De hecho ha sucedido]

Dieciocho palabras

Tras anunciarse la sanción de cuatro meses de suspensión por pegarle una patada voladora a un simpatizante rival que lo insultaba mientras se retiraba hacia el vestuario, Eric Cantona declaró ante cientos de periodistas que esperaban expectantes sus declaraciones al respecto: "Cuando las gaviotas siguen una barca pesquera es porque piensan que van a arrojar sardinas al mar. Gracias", y se fue.

Si lograran aguantar

[Si los clubes argentinos] "...lograran aguantar a un equipo tres años o más, no solo el campeonato local sería uno de los mejores del mundo, sino que cualquier equipo estaría en condiciones de competir contra cualquier equipo del mundo".

Christian Colonna
[Periodista argentino]

El fundamento de este juego

"Se toca precisamente para jugar bien; el toque es el fundamento de este juego: el toque no es una opción estética, sino una necesidad. Claro que el toque necesita una velocidad y un criterio, para no caer en la intrascendencia".

Ángel Cappa
[Entrenador argentino]

La Batalla de Santiago

El 2 de junio de 1962 en el estadio Nacional de Santiago se enfrentaron (literalmente) Chile e Italia por la segunda fecha del grupo 2 del Mundial. El ambiente venía demasiado caldeado porque tanto los dirigentes como la prensa italiana comenzaron a criticar desde un primer momento la organización del campeonato, dudando de la capacidad de los chilenos. Además, previamente a iniciarse el torneo un periodista italiano realizó un artículo en verdad muy despectivo hacia la ciudad de Santiago.
Frente a las situaciones que se presentaron, la muy pobre actuación del árbitro inglés lo hizo verse excedido a lo largo de todo el encuentro, no pudiendo controlarlas.
Ya desde el comienzo Leonel Sánchez y el italiano Ferrini iniciaron un duelo personal, hasta que pasados escasos siete minutos de juego Landa le pegó un patadón a Ferrini, este le respondió con un golpe a la nuca y se fue expulsado.
Tras los ocho minutos de forcejeos que le llevó a los carabineros sacar al italiano del campo de juego (¡no se quería ir!) se reanudo el combate.
Luego de continuar el juego en medio de una maraña de agresiones que no son dignas de rescatar, en un momento dado, mientras disputaban la posesión de un balón sobre la izquierda del ataque chileno Leonel Sánchez le aplicó un soberbio gancho de izquierda al Humberto "el Bocha" Maschio (el cual cayó con su tabique nasal roto), hecho al cual el réferi no le prestó mayor importancia.
Minutos luego, el zaguero italiano Mario David ni bien se sintió recuperado de un golpe que había recibido, se tomó justicia con el primer chileno que le pasó cerca y se fue expulsado.
A llegar los 32 minutos de la segunda mitad e Italia con nueve hombres Ramírez abrió el marcador para los locales y sobre la finalización del tiempo reglamentario Toro anotó el 2-0 con que se cerró la contienda.
Como era esperado por todos con el pitazo final se desató una terrible trifulca donde todos dieron y recibieron golpes indiscriminadamente mientras se iban retirando hacia los vestuarios.

Menos con los colores sagrados

"Un argentino futbolero puede llevarse a la tumba la responsabilidad de haber acabado con lo que sea, menos con los colores sagrados".

Pablo de Biase
[Periodista argentino]

George, el mejor

George BestGeorge Best
Belfast (Irlanda del Norte), 22 de mayo de 1946
1963-1974: Manchester United (Inglaterra)
1975: Cork Celtic (Irlanda)
1976: Los Angeles Aztecs (EE. UU.)
1976-1977: Fulham (Inglaterra)
1978: Los Angeles Aztecs (EE. UU.)
1978/1979: Fort Lauderdale Strikers (EE. UU.)
1979-1981: Hibernian (Escocia)
1981: San José Earthquakes (EE. UU.)
1982: Motherwell (Escocia)
1983: Golden Bay (EE. UU.)
1983: AFC Bournemouth (Inglaterra)
1984: Tobermore United (Irlanda del Norte)

Quienes lo pondrán en práctica

"Pensar en el estilo antes de definir a quienes lo pondrán en práctica es como definir el color de la paredes de los cuartos sin definir al arquitecto que construirá la casa".

Román Iucht
[Periodista argentino]

Desempate en los Mundiales

El viernes 1º de junio de 1934 se jugó en Florencia el primer partido desempate en la historia de los Mundiales; Italia y España (tan sólo ya al día siguiente de haber empatado en el mismo estadio 1-1 con tiempo suplementario) se enfrentaron nuevamente por el pase a las semifinales de la Copa.

La inteligencia en acción

"El fútbol no tiene nada de artístico, es un juego; el principal interés que despierta es el ver la inteligencia en acción".

Alejandro Dolina
[Escritor argentino]

Parece

"Para ser futbolista ahora [parece que] primero hay que [poder] subir al Himalaya".

César Luis Menotti

La Batalla de Berna

El 27 de junio de 1954, en la ciudad suiza de Berna, Hungría y Brasil disputaron uno de los cuartos de final del Mundial: encuentro que se consideraba que definiría la Copa.
Hungría se había mostrado como el equipo más ordenado, además aplicaba un innovador sistema de ataque que superaba cualquier intento de marca del rival. Brasil demostraba ser muy equilibrado, con una sólida en defensa y un ágil ataque, jugando prolijamente en bloque.
A nivel individual los húngaros eran superiores, poseían buenos jugadores en todas las líneas. En cambio Brasil, salvo por la agilidad de Didí, los que se destacaban eran los centrales: Djalma y Nilton Santos.
A los siete minutos los húngaros ya se encontraban en ventaja con goles de Hidegkuti y Kocsis (este último con una espectacular palomita). A los veinte llegó el descuento Djalma Santos de penal. Poco tiempo después se largó a llover. El juego armónico de los húngaros comenzó a desdibujarse.
Comenzada la segunda mitad Hungría logra el tercero a los dieciséis mediante un penal ejecutado por Lantos. Hasta ese momento el juego había sido duro pero no violento, aunque los sudamericanos habían comenzado a excederse con el grado de las infracciones. Cuatro minutos luego Brasil vuelve a acortar distancias con gol de Julinho; tras él, el partido adquirió un carácter totalmente brusco. El árbitro individualizó, en una de las tantas acciones indebidas, a Boszic (un caballero, quien inclusive era diputado del Parlamento húngaro) el cual había perdido los nervios y se estaba trenzando en una pelea con Nilton Santos, razón por la cual ambos fueron expulsados; quienes fueron camino al vestuario mientras continuaban tirándose manotazos. En el campo algunos otros jugadores comenzaron a trompearse; tras separarlos continuó el partido.
Sobre el final los húngaros sellaron el 4-2 mediante Kocsis. El delantero Humberto, enojado, golpeó a su marcador Buzansky y se fue expulsado; en una babilonia futbolística camino al vestuario emanaron de sus labios todo tipo de epítetos en portugués, los cuales fueron debidamente devueltos desde el terreno de juego en húngaro, mientras el árbitro calmaba los ánimos en inglés y el publico insultaba desde las tribunas en alemán. A pesar de esto todos se entendían, motivo el cual se dio por terminado el encuentro.
A partir de ese momento, ya insertos en medio de un barrial, los jugadores comenzaron a golpearse; a ellos se le sumaron entrenadores, masajistas, suplentes, dirigentes y personas no identificadas que se encontraban en el campo de juego dando inicio a una verdadera batalla campal, a la cual inmediatamente se le agregaron espectadores que fueron arremetiendo contra todo lo que se les cruzó en su camino; mientras que la policía suiza (intachablemente neutral como la tradición lo indica) trataba de encaminar a los jugadores en dirección a los vestuarios, donde continuaron la trifulca. Mientras tanto tres jugadores brasileños no paraban de correr por toda la cancha a al pobre de Kocsis para pegarle y Pinheiro le rompía una botella en la cabeza al lesionado Puskas. En tanto que el arquero Castilho le aplicaba una patada voladora a un policía, un fotógrafo brasileño golpeaba con su cámara a otro guardia. Pedazos de sillas, mesas y otros objetos sobrevolaban el plomizo cielo suizo.
Media hora después, como se dijo tras continuar en los vestuarios, se lograron apaciguar los ánimos. Varios contusos fue el saldo de los que se dio en llamar La Batalla de Berna. Pero ninguna de las delegaciones fue sancionada; ambas pidieron públicamente disculpas por lo sucedido.
Por supuesto que de más está decir que la hermosa gira que tenía programada después de finalizar la Copa el equipo magiar por tierras brasileñas tuvo que ser suspendida.