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Violencia, dopaje... y confusión

Dentro de las visiones en verdad particulares que ofrecen personas sobre temas relacionados al fútbol, se puede mencionar la del periodista y escritor argentino Rodolfo Braceli quien había escrito en un principio para la revista-libro Plural un texto que finalmente fue publicado en el capítulo 4: "La violencia de (en) la superstición. Cábalas y promesas: las coimas al más allá" de su libro De fútbol somos. La condición argentina. En él se plantean fundamentalmente tres puntos:
- La superstición como forma de violencia
- El uso de la cábala como doping espiritual y coima celestial al más allá
- Utilización de la religión para conseguir "favores" especiales, que consentido esto por la propia Iglesia, alimenta la confusión entre religión y superstición

El texto comienza afirmando que las superstición es violencia porque "mediatiza una asociación ilícita con el más allá para torcer -siempre tratando de sacar ventaja- al más acá". Braceli luego plantea que cuando los jugadores no van a agradecer sino a pedir o cuando los funcionarios eclesiásticos apoyan estos comportamientos supersticiosos, están colaborando con la trampa. En su exposición se pregunta cómo, por ejemplo, la mismísima Virgen puede beneficiar a algunos en particular y con esto perjudicar a otros; si es posible que se pueda llegar a prestar a semejante discriminación. Además, si la imagen accede al pedido, está también colaborando con la trampa. Sostiene que la ayuda celestial sería tan indecente como la ayuda del otro doping.

A continuación se transcribe parte del texto:

"La religión que degenera en superstición, o la superstición camuflada de religión, son formas de violencia que irrigan nuestra cotidianidad". ¿Por qué? "... significa un intento de torcer, de forzar la realidad. Mediante el ejercicio de las supersticiones, las reglas del juego, las naturales, tratan de ser violentadas a favor de quien las practica.
En el caso concreto del fútbol, las supersticiones, las cábalas, solicitan una ayuda extra, una ayuda invisible, bajo cuerda, al más allá para inferir sobre el más acá. El ejercicio de la superstición también supone una verdadera asociación ilícita para conseguir el éxito sin que el adversario-enemigo se entere". [ ... ]

"El licuado [entre superstición y religión] se hace con la anuencia de la Iglesia". [ ... ]

"Esta ayuda, digamos espiritual, es equivalente al impulso, a la energía adicional que ciertos procedimientos -el doping- suelen proporcionar en el terreno físico. El jugador que se estimula tomando algo especial antes del partido juega, ocasionalmente, con ventaja".

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